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Y ME DIJE A MÍ MISMA EN EL HAY FESTIVAL CARTAGENA 2019

Actualizado: 28 de feb de 2019

Foto de Carlos Almanza

Pocas veces he tenido tanto material resultante de un evento como lo fue el pasado Hay Festival 2019. Material para este blog, para columnas de opinión y para la sesión radial de #CulturaEnCursiva*. Ya ha pasado casi un mes pero las entrevistas, conferencias y demás eventos siguen estando vigentes porque las letras siempre nos dan nuevas citas.


En esta entrada les hablaré de cuatro momentos: el club de lectura de Manuel Vilas; la entrevista a Juan Gabriel Vásquez; la rueda de prensa de Chimamanda Ngozi Adichie; y la entrevista a Mircea Cărtărescu, momentos que atesoraré por siempre como la apasionada que soy de las letras y del arte de contar historias.


CLUB DE LECTURA DE ORDESA- MANUEL VILAS



Llego al Club de lectura del libro #ORDESA de Manuel Vilas con una de mis amigas literarias. Notamos al autor un poco nervioso, el escenario del Club de lectura con los lectores de la obra no debe ser fácil, los lectores somos instigadores y desmenuzamos a tal punto la obra de los escritores que a veces pretendemos saber más de la obra que el autor mismo. En este caso no podía ser así, ¿cómo haces para contradecir lo que dice el escritor en su momento autobiográfico?, por eso fue tan gratificante compartir con Manuel Vilas, en mi caso, le pregunté por sus hijos, si habían tenido curiosidad en leer su obra… me respondió que no, que lo harán cuando el muera según le dijo el menor de sus hijos al negarse a leer el libro por ahora.


El escritor en medio de muchas frases sarcásticas, utilizadas a mí parecer como forma de defenderse del paredón de fusilamiento en el que se encontraba en frente de nosotros, expresó que cuando se murió su madre tenía dos opciones: volverse alcohólico, o escribir acerca de ello, de lo contrario, lo que le iba a quedar era la locura. Como vemos, el resultado fue un libro.


Este es un libro que puede hablar de la muerte o de la vida, depende de cómo lo veamos. La reseña de Ordesa está pendiente por salir en este #Blog. Fue la lectura de mi fin de año, lo aprecié y no escribí de ella enseguida esperando este momento en donde conocí a #ManuelVilas.


ENTREVISTA A JUAN GABRIEL VÁSQUEZ


Tuve que ir al corregimiento de Pasacaballos al medio día de ese viernes 01 de febrero del 2019, mientras iba de regreso al centro me llamarón de la sala de prensa del Hay Festival, Juan Gabriel Vásquez ya estaba en el hotel, recortó la cantidad de entrevistas que le habían programado y adelantó media hora el momento de inicio de las mismas. Yo estaba al otro lado de la ciudad, era una masa de adrenalina en ese momento.


Logré llegar al Hotel Santa Clara, y en menos de 5 minutos me anuncie, llego el compañero que me ayudaría en la entrevista y preparamos el lugar de la misma, la esquina más calurosa de todo el hotel. Una vez llegó el escritor le saludé con familiaridad y enseguida se acuerda de que esta es la segunda vez que lo entrevisto, su sonrisa me dio la confianza para organizar mejor mis ideas olvidándome de la media maratón que acababa de correr.


Sin rodeos empezamos a hablar de Canciones para el incendio, no del libro en general, sino justamente del cuento que da nombre al libro, le pregunté si pensaba hacer una novela que diera continuidad a la historia que propone el cuento… su respuesta partió mi corazón: no. Canciones para el incendio se hizo con la intención de ser así, reivindicando la intención de los cuentos, el autor deja abierto un infinito abanico de posibilidades que nos hacen pensar en miles de “y si tal vez…” tal y como nos lo dijo: este cuento es “una violación constante de lo que yo creía que eran los cuentos cuando escribí mis primeros relatos, este es un cuento cargado de realidad”.


Este es el libro que escribe 18 años después de su última publicación de cuentos, nos cuenta que lo escribió en un estado de felicidad absoluta, conociendo sus obsesiones y demonios como escritor. También dominando ahora sí, el arte de escribir, no como cuando intentó la primera vez, ser alguien en este oficio.


Le conté a Juan Gabriel que su libro lo leí en un avión mientras viajaba a pasar unos días de vacaciones con mi amigo Gabriel Ramírez a quien se lo regalé inmediatamente nos encontramos. La memoria del escritor es realmente prodigiosa, pues Juan Gabriel recordó que la vez pasada hablamos de mi amigo, que fue quien me presentó su obra en el pasado, y que por ser bogotano, cada vez que lo lee se siente recorriendo muchas calles de su ciudad.


Le conté que tanto a Gabriel como a mí el último cuento del libro nos dejó con mucha ansiedad, con la diferencia de que Gabriel podía “googlear” todas los datos históricos que iba encontrando y que tuvo que ir conectando mientras leía, por mí parte, yo terminé de leer y quedé encerrada en un avión con 4 horas de vuelvo por delante… sin poder comentar la lectura, sin poder buscar más acerca de ella.


De los otros relatos también pudimos conversar, hablamos de la conexión que cada persona ha tenido con cada uno de ellos y de todas las remembranzas que se ha permitido escuchar mientras los lectores le han ido contando de su experiencia durante la lectura del libro. Hablamos del cuento las Ranas y del cuento de El doble, que es “el mayor” de todos los que aparecen el libro como unos de los más mencionados.


La última pregunta que le hice a Juan Gabriel fue bastante particular, al principio #MeDijeAmíMisma que no la hiciera pero no me contuve, el preámbulo fue más o menos lo siguiente: Como su seguidora yo siempre he estado pendiente no solo de su obra, también lo estoy de sus columnas de opinión y sobre los libros que recomienda leer o que dice que se está leyendo, y nunca me había decepcionado hasta el día que leí que una de las cuentistas que más admira y que recomienda leer es a la cartagenera Margarita García Robayo. Se muere de la risa y me dice ¿es en serio?, ambos reímos y yo le cuento que como cartagenera me había tratado de acercar a su obra con mucho entusiasmo, que inclusive propuse que la leyéramos en uno de los Talleres de Lectura a los que asisto, y que su libro “Cosas Peores” se terminó convirtiendo en el chiste referente de los libros malos que llegan al taller, que de hecho no habíamos llegado a otras “cosas peores” que esa… a la pregunta incomoda, Juan Gabriel responde que el estilo narrativo de Margarita es diferente, y que leer su obra le proporciona la posibilidad de una estética del cuento que le ha gustado, cuentos muy económicos con los diálogos, donde la situación no se hace explicita, lo cual es característico de una estética nueva, muy utilizada en los Estados Unidos y que los argentinos por ejemplo han recibido muy bien, y que Margarita ha adoptado ese estilo, pero que de sus novelas no tiene mucho que decir.


Juan Gabriel dice que claramente es un estilo muy diferente a lo que él hace, pues no voy a encontrar en la obra de Margarita “un narrador que me hable al oído”. Me río y exclamo “yo sé, te hice una pregunta extraña” a lo que con mucha jovialidad responde que “estas son las cosas que importa discutir sobre la literatura, que te gusta leer a ti y que me gusta leer a mí”.


Le preguntó si está escribiendo algo ahora y me responde que está colaborando con el proyecto de la Comisión de la Verdad, pues está convencido de que “la verdad es una sola, solo que esta se compone de varias historias”. Particularmente comparto su punto de vista sobre el peligro de contar una sola “verdad”, que la historia se debe contar desde el punto de vista de las víctimas de los paramilitares y de la guerrilla, con la voz del Estado y con la voz de la ciudadanía por igual; y que la literatura es fuente para que miremos atrás y veamos todos los matices y todas las historias de lo que ha pasado durante los últimos 60 años en Colombia.



RUEDA DE PRENSA A CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE



Siendo uno de los personajes más esperados en esta versión del Hay Festival, la escritora tenía una agenda supremamente medida, tocaba aprovechar los espacios que nos daban para sacar el material necesario para nuestros respectivos oficios.


Chimamanda es una mujer alegre y que va “piropeando” a todo el mundo, hombres y mujeres por igual, estaba feliz de ver un grupo tan diverso de entrevistadores: la mayoría mujeres pero jóvenes, adultos contemporáneos y un par de personas mayores, negros, blancos, mestizos y un par de extranjeros.


Las respuestas de Chimamanda (que tuve la oportunidad de publicar también en https://revistametro.co/2019/02/07/literatura-chimamanda-hay-festival/) a todas las preguntas que le hicimos se pueden resumir en lo siguiente: Se pueden defender los derechos de las mujeres desde unos tacones de muchos centímetros de alto con la boca pintada y con unos espectaculares aretes; las cargas del hogar deben ser divididas por igual y las mujeres deben despojarse del temor de querer trabajar, estudiar y tener una familia al tiempo, porque se debe partir de la base de la igualdad, donde los hombres ayudan en la casa y en la crianza de los hijos; la negritud es concebida desde muchos pilares y que aceptarse negro es también tener la obligación de reclamar derechos desde la base del trabajo; cada historia tiene varias verdades, cada proceso carga consigo características y contextos que los hacen ser únicos, y que por eso la lucha de las mujeres por conquistar la igualdad en el ejercicio de sus derechos puede demorar más en un lugar que en el otro, pero que justamente ahí, en la búsqueda de la igualdad es donde las mujeres nos hemos sabido encontrar.



Chimamanda habló sobre educar, sobre el desafío que tenemos las familias para educar en la igualdad de deberes y derechos, si alguna vez queremos cerrar la brecha mental que existe entre mujeres y hombres debemos acabar con los estereotipos de que ciertas actividades solo pueden ser realizadas por niñas y otras solo pueden ser realizadas por los niños; del mismo modo, habló de los medios de comunicación, de la ficción que abunda en las redes sociales y del daño que esto está generando a las nuevas generaciones entre otros temas, pero el mejor momento fue cuando la escritora nigeriana nos habló de alguno de sus libros.


Cuando escribió Medio sol amarillo- tomó como puntos de referencias a sus padres, en ese momento sentía una necesidad de volver a conectarse con la historia nigeriana, la que creía que se le estaba escapando de las manos, este es un libro muy político; cuando escribió algo Alrededor de tu cuello- fue un poco más crítica sobre la situación y dualidad que enfrentan inmigrantes en Estados Unidos, esos que se encuentran en búsqueda de la “propia identidad”, superando los tintes de la exclusión o del racismo, en esta obra, nos podemos acercar tanto a personajes masculinos como femeninos y se rompe el estereotipo de que los africanos solo escriben para africanos y que las mujeres solo escriben para mujeres; por último, Chimamanda nos habló del momento en que escribió Americanah, en ese momento la autora buscaba divertirse con el uso del lenguaje, con más experiencia y haciendo uso puntual de la cotidianidad escribió un libro que ha logrado conectar a muchas mujeres en todo el mundo, aquí sí escribió sobre raza, sobre clases sociales, sobre moda (entre líneas), y sobre feminismo puntualmente.



ENTREVISTA A MIRCEA CĂRTĂRESCU



A pesar de la emoción de poder conversar con Juan Gabriel más que entrevistarlo, de ir al club de lectura con el autor del último libro que leí en el 2018, y de haberle podido hablar a una de las mujeres que más admiro como escritora contemporánea, la entrevista con #MirceaCărtărescu fue el momento más importante para mí, en todo el festival.


Empezamos disculpándonos por nuestras limitaciones en el uso del lenguaje, por los posibles errores que ambos cometeríamos hablando en inglés, al escritor lo acompañaba Enrique Redel, el editor de Editorial Impedimenta, a mí me acompañaba Karolyn Saldarriaga, la persona que conozco que más admira al escritor rumano. Con una sonrisa muy cálida y amable nos da pie para que empecemos y le contamos que hemos podido leer su afamado cuento El ruletista, su novela Nostalgia, Solenoide y que acabábamos de comprar un par de ejemplares más para seguir disfrutando de su tinta.


Le preguntamos sí se consideraba el portavoz literario de Rumania y nos respondió con total honestidad que no, que sus pretensiones como escritor no llegan a convertirse en la voz de una nación entera, porque la literatura- como el resto del arte es una experiencia personal, sobretodo porque no todos los rumanos lo conocen, que lo importante del oficio de escribir es hacerlo por convicción y que contar en sus páginas sus vivencias y la magia que encuentra en su entorno es lo que realmente le importa, pero que él, se representa a sí mismo y que en ese sentido él ha sido influenciado por muchos otros como Kafka por ejemplo, y no sería justo decir que el solo es el portavoz de todo un país.


Nosotras le dijimos que sus libros nos habían permitido acercarnos a su país y descubrir en sus páginas que el cliché de lo que se conoce de Rumania en Colombia no es nada en comparación con la riqueza que hemos encontrado en su obra, a lo que él nos respondió que eso hace parte de la experiencia literaria, y que para nosotras como lectoras, verlo con ese punto de vista debe ser mucho más interesante que para las personas que creen saberlo todo acerca de un lugar.


Le preguntamos si se veía como ganador del Nobel de literatura y respondió que en realidad nunca ha pensado en eso, porque esa no es la razón por la que escribe.


Sobre la profesión del escritor, Mircea Cărtărescu es un verdadero artista en este oficio, pues es filólogo como muy pocas personas lo son en el mundo, y eso nos deja ver el amor que siente realmente por las palabras, y lo determinante que ha sido ese amor para la riqueza literaria de su obra.


Antes de volverse un escritor fue un gran lector, su primer recuerdo es de el mismo leyendo a los 3 años, y desde ese momento no ha parado de hacerlo, siempre estuvo leyendo y a medida que fue creciendo se metió en las profundidades de la literatura. Siendo muy joven, al tiempo en que leía fue escribiendo poesía, y en los tiempos en que estudio filología pudo conocer a grandes críticos literarios en Rumania que lo ayudaron a perfeccionar su trabajo, eran sus profesores. Sus primeras publicaciones fueron 6 libros de poesías, antes de empezar a arriesgarse con la prosa.


Empezó a escribir ficción luego de mucho tiempo desde que se considera escritor, y es cuando nace Nostalgia, algún tiempo después obtiene el coraje para empezar a escribir “grandes novelas”: Cegador que es una trilogía, y Solenoide.


Le contamos que algo que nos gusta acerca de sus novelas y es que en ellas aparecen historias acerca de escritores, de libros que hablas de otros libros, y de gente que ama leer y escribir, pidiéndole entonces que le dé un mensaje a aquellos que empiezan a aventurarse en este mundo y su mensaje fue contundente: escriban mucho, no dejen de escribir, porque escribir es algo muy importante, no es algo decorativo para este mundo, se tiene la posibilidad de volverse importantes porque la escritura es gozo y te vuelve una persona más real, pues vas a tocar a muchas personas que ni siquiera conoces con tus palabras.


Finalmente le preguntamos sobre los escritores colombianos que ha leído y por supuesto hizo referencia a Gabriel García Márquez y el estilo literario del realismo mágico que fue determinante para los estilos literarios más actuales. Nos dijo que él cree que hay una lista de 10 libros que han cambiado el mundo y que uno de ellos es Cien años de Soledad.


Como dato curioso: Mircea Cărtărescu escribe todo a mano y no utiliza corrector de estilo. Sus obras son transcritas para ser publicadas tal cual como el autor entrega sus manuscritos.


*Sesión del Programa UdeC Radio al Día que se emite los miércoles y viernes de 09:00am-10:00am, por la emisora UdeC Radio- 99.5 fm en Cartagena de Indias, y que también se puede escuchar por las aplicaciones de radio y por la página web: http://udecradio.unicartagena.edu.co/

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Angélica Villalba Eljach
y me dije a mi misma: lee, pero tienes que escribir...